Ayer dimos el primer paso de fe hacia las aguas desbordadas del Jordán. Hoy, tras cruzar milagrosamente en seco, el pueblo de Israel debe prepararse para su primera gran conquista militar: la imponente ciudad de Jericó. Sin embargo, descubriremos que antes de que Dios les entregue la victoria externa sobre sus enemigos, primero debe realizar una profunda obra interna de santidad y recordatorio en el corazón de la nación. Prepárate para leer una de las batallas más inusuales y gloriosas de toda la historia.
1. Enseñanza Devocional (Tiempo estimado: 6 minutos)
El capítulo 4 de Josué nos muestra a toda la nación al otro lado del Jordán. Antes de que las aguas vuelvan a su cauce, Dios da una orden específica: doce hombres deben tomar doce piedras del lecho del río y levantarlas como un monumento en Gilgal. ¿El propósito? Dios sabe lo frágil que es la memoria humana. Quería que en el futuro, cuando los niños preguntaran "¿Qué significan estas piedras?", los padres tuvieran un recordatorio visual para contarles cómo Dios secó el río, para que "todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa" (4:24).
En el capítulo 5, nos encontramos con una de las estrategias militares más extrañas de la historia. A las puertas de una ciudad enemiga fuertemente armada, Dios le ordena a Josué que detenga la marcha y circuncide a todos los hombres de guerra, ya que la nueva generación nacida en el desierto no había sido circuncidada. Esto los dejaba físicamente incapacitados y vulnerables a un ataque por varios días. Pero Dios estaba enseñando un principio eterno: la victoria espiritual y militar requiere primero santidad y obediencia al pacto. Allí en Gilgal celebran la Pascua y, al día siguiente, el maná cesa para siempre. Ya no comerían comida del desierto; habían comenzado a disfrutar de los frutos de la promesa.
Al final del capítulo 5, ocurre un encuentro sobrecogedor. Josué, observando la impenetrable Jericó, se topa con un varón con una espada desenvainada. Josué le pregunta: "¿Eres de los nuestros, o de nuestros enemigos?". La respuesta del ser celestial es fascinante: "No; mas como Príncipe del ejército de Jehová he venido ahora" (5:14). Josué cae sobre su rostro y adora. Este "Príncipe" (que muchos teólogos identifican como una cristofanía, una aparición de Cristo antes de su encarnación) le ordena a Josué quitarse el calzado, pues el lugar es santo. La lección para Josué es vital: Dios no viene a tomar "nuestro bando" en nuestras batallas; nosotros debemos someternos y unirnos al bando de Dios.
El capítulo 6 relata la famosa caída de Jericó. El plan de batalla desafiaba toda lógica humana: marchar en silencio alrededor de la ciudad una vez al día durante seis días. Al séptimo día, marcharían siete veces, los sacerdotes tocarían las trompetas de cuerno de carnero y el pueblo gritaría con todas sus fuerzas. Así lo hicieron, y los inexpugnables muros se derrumbaron hasta los cimientos. Israel tomó la ciudad, pero cumplieron fielmente su palabra con Rahab: ella y su familia, identificadas por el cordón de grana en la ventana, fueron rescatadas de la destrucción.
Reflexión: ¿Tienes "piedras de memoria" en tu vida? Es fundamental que recordemos y testifiquemos a la siguiente generación acerca de las veces que Dios ha abierto "ríos" imposibles para nosotros. Por otro lado, frente a los grandes muros o problemas que enfrentas hoy, ¿estás intentando que Dios se ponga "de tu lado" para bendecir tus propios planes, o te estás postrando ante el Príncipe del ejército de Jehová, rindiendo tus estrategias y obedeciendo Sus métodos, por muy ilógicos que parezcan? Recuerda: la obediencia en el silencio (los seis días de marcha) prepara el camino para el grito de victoria (el séptimo día).
2. Lectura Bíblica (Reina Valera)
Pasajes: Josué 4, Josué 5 y Josué 6.
3. Preguntas de Comprensión
Según Josué 4:6-7, ¿cuál era el propósito principal de levantar las doce piedras sacadas de en medio del río Jordán?
En Josué 5:15, ¿qué instrucción específica le dio el Príncipe del ejército de Jehová a Josué mientras este estaba postrado en tierra adorando?
De acuerdo con Josué 6:20, ¿qué sucedió exactamente con el muro de Jericó cuando el pueblo escuchó el sonido de la bocina y gritó con gran vocerío?
4. Versículo Clave para Memorizar
"Para que todos los pueblos de la tierra conozcan que la mano de Jehová es poderosa; para que temáis a Jehová vuestro Dios todos los días." — Josué 4:24 (RVR1960)