Tras varios días estudiando las leyes de impureza y los diagnósticos de lepra, llegamos hoy al capítulo más importante del libro de Levítico. El Día de la Expiación (Yom Kippur) era la fecha más sagrada del calendario hebreo. Veremos el protocolo único que permitía al Sumo Sacerdote cruzar el velo hacia el Lugar Santísimo y cómo el uso de dos machos cabríos ilustraba las dos caras del perdón de Dios: el pago por el pecado y el alejamiento total de nuestra culpa.
1. Enseñanza Devocional (Tiempo estimado: 5 minutos)
El capítulo 16 comienza con una advertencia seria que nos remite a la muerte de los hijos de Aarón: nadie puede entrar en la presencia de Dios a su propia manera. Solo una vez al año, el Sumo Sacerdote podía entrar tras el velo. Primero, debía ofrecer un sacrificio por sus propios pecados; nadie es lo suficientemente santo por sí mismo para representar a otros ante Dios.
El ritual de los dos machos cabríos es una de las figuras más poderosas de la obra de Cristo en toda la Biblia. Sobre el primero se echaba suerte para Jehová y era sacrificado, representando la propiciación (la justicia de Dios satisfecha mediante la sangre). Sobre el segundo, llamado el macho cabrío expiatorio o Azazel, Aarón ponía sus manos y confesaba todos los pecados de Israel. Luego, el animal era llevado al desierto para no volver jamás. Esto representaba la expiación (el pecado siendo quitado y alejado de la presencia de Dios).
Este día era de "afligir las almas". No era un día de fiesta, sino de arrepentimiento profundo. Sin embargo, al final del día, cuando el sacerdote salía vivo y el animal se perdía en el horizonte, el pueblo sentía el alivio de saber que sus pecados habían sido cubiertos por un año más.
Reflexión: Hoy no necesitamos un ritual anual porque Jesús, nuestro Gran Sumo Sacerdote, entró una vez y para siempre en el verdadero santuario celestial. Él es tanto el sacrificio que murió por nosotros como el "macho cabrío" que cargó con nuestras culpas y las alejó "cuanto está lejos el oriente del occidente" (Salmo 103:12). Si hoy te sientes perseguido por la culpa de errores pasados, recuerda que para Dios esos pecados ya han sido enviados al "desierto" de Su olvido gracias a la sangre de Jesús.
2. Lectura Bíblica (Reina Valera)
Pasajes: Levítico 16.
3. Preguntas de Comprensión
Según Levítico 16:2, ¿qué advertencia le dio Jehová a Moisés para Aarón sobre el lugar santísimo tras el velo, y qué objeto específico estaba allí?
¿Qué debía hacer el Sumo Sacerdote sobre la cabeza del macho cabrío vivo antes de enviarlo al desierto por mano de un hombre destinado para ello? (Levítico 16:21).
¿En qué día y mes del calendario hebreo debía celebrarse perpetuamente el Día de la Expiación y qué debía hacer el pueblo respecto a su trabajo y sus almas? (Levítico 16:29-31).
4. Versículo Clave para Memorizar
"Porque en este día se hará expiación por vosotros, y seréis limpios de todos vuestros pecados delante de Jehová." — Levítico 16:30 (RVR1960)