Ayer analizamos el juicio a las naciones vecinas y la caída del príncipe de Tiro. Hoy nos enfocaremos en los capítulos 29 al 32 de Ezequiel. En esta porción, Dios dirige una serie de duros e impactantes oráculos de juicio contra Egipto y su faraón, comparándolos con un gran monstruo marino y decretando la caída del orgullo de este imperio que solía ser una "caña falsa" de apoyo para Israel.
En la lectura de hoy, aprenderemos que Dios juzga la arrogancia imperial de quienes se atribuyen la autoría de la creación (como el faraón al reclamar que el río Nilo era suyo) y contemplaremos descripciones poéticas sobre el descenso de las potencias mundiales al Seol (el lugar de los muertos).
1. Enseñanza Devocional (Tiempo estimado: 8 minutos)
Ezequiel 29: Dios ordena al profeta profetizar contra el faraón, rey de Egipto, comparándolo con un gran dragón o monstruo marino recostado en medio de sus canales del Nilo, que dice con soberbia: «Mío es el río Nilo, pues yo lo hice». Dios anuncia que pondrá garfios en sus mandíbulas, lo sacará de sus aguas y lo arrojará al desierto para ser comida de las fieras. Se reprende a Egipto por haber sido un "báculo de caña" para Israel; cuando se apoyaron en él, se rompió y les abrió el costado. Dios profetiza que la tierra de Egipto quedará desolada por cuarenta años, y que Nabucodonosor recibirá las riquezas de Egipto como salario por el duro trabajo que su ejército realizó en el asedio contra Tiro.
Ezequiel 30: Describe "el día de Jehová" para Egipto y sus aliados. Se anuncia un dolor terrible que se apoderará de naciones como Etiopía, Libia y Lidia cuando caiga Egipto. Nabucodonosor y su ejército serán los encargados de destruir la abundancia de la tierra. Dios quebrantará los ídolos de Menfis, pondrá fuego en Zoán y ejecutará juicios en Tebas. La profecía detalla el quebrantamiento de los brazos del faraón: uno ya ha sido quebrado y no ha sido vendado, y Dios quebrará el otro para que la espada caiga de su mano.
Ezequiel 31: En el undécimo año, Dios le habla al faraón mediante una analogía histórica espectacular, comparando la grandeza de Egipto con el antiguo y majestuoso Asiria, que era como un cedro sublime en el Líbano, con ramas hermosas, alta estatura y cuyas raíces estaban junto a muchas aguas, haciendo que todos los árboles del Edén le tuvieran envidia. Sin embargo, debido a que se enorgulleció por su altura, Dios lo entregó en manos de los fuertes de las naciones (los babilonios), quienes lo talaron y lo derribaron. Dios advierte al faraón que, a pesar de su actual grandeza, sufrirá el mismo destino y descenderá con los árboles del Edén a lo profundo de la tierra.
Ezequiel 32: Contiene dos endechas solemnes por el faraón y la multitud de Egipto. En la primera, se compara de nuevo al gobernante con un monstruo en los mares que enturbia las aguas con sus pies; Dios extenderá Su red sobre él y lo arrastrará a tierra firme, cubriendo los cielos y oscureciendo los astros en señal de su caída. La segunda parte es una sobrecogedora descripción lírica del descenso de Egipto al Seol, donde se encontrará con otras potencias ya caídas y sepultadas por la espada de Babilonia, tales como Asiria, Elam, Mesec, Tubal, Edom y los príncipes del norte, todos reunidos en el lugar de la vergüenza y el silencio.
Reflexión: Egipto fue para Israel un «báculo de caña» que se quebró al apoyarse en él. Con frecuencia cometemos el mismo error: buscamos seguridad en relaciones, empleos o recursos materiales, olvidando que son soportes frágiles que tarde o temprano terminarán lastimándonos. A esto se suma el ciego orgullo del faraón, quien llegó a creerse el creador absoluto de sus propias bendiciones. El desafío de hoy es soltar esas cañas engañosas y renunciar a la soberbia de pensar que nuestros éxitos son fruto exclusivo de nuestro esfuerzo. Solo al depositar nuestra confianza absoluta en el Señor encontraremos un refugio eterno que jamás se quiebra ni nos defrauda.
2. Lectura Bíblica (Reina Valera)
Pasajes: Ezequiel 29, Ezequiel 30, Ezequiel 31 y Ezequiel 32.
3. Preguntas de Comprensión
Según las palabras del faraón registradas en Ezequiel 29:3, ¿qué declaración soberbia e idólatra hizo el rey de Egipto respecto al río Nilo y a su propia capacidad creadora?
De acuerdo con la reprensión histórica de Ezequiel 29:6-7, ¿con qué elemento vegetal frágil y traicionero comparó Dios a Egipto por haber lastimado las manos y los lomos de la casa de Israel cuando buscaron su ayuda?
Al leer la analogía del gran árbol en el capítulo 31:3-9, ¿con qué antiguo imperio destruído y con qué tipo de árbol magnífico comparó Dios la grandeza de Egipto para advertirle sobre su inminente caída?
4. Versículo Clave para Memorizar
«Así ha dicho el Señor Jehová: Cuando yo traiga contra ti al rey de Babilonia, la espada de él vendrá sobre ti. Con las espadas de los fuertes haré caer tu multitud; todos ellos serán los poderosos de las naciones; y destruirán la soberbia de Egipto, y toda su multitud será deshecha.»
— Ezequiel 32:11-12 (RVR1960)